Dos Bocas ya aporta una cuarta parte del diésel nacional y reduce importaciones

5AI2FDROCRD3LCX44RF4XBQTD4

La refinería Olmeca de Tabasco pasó en un año de no producir a convertirse en una pieza clave para el abasto interno de combustibles.

Durante febrero, la refinería Olmeca, ubicada en el Puerto de Dos Bocas, Tabasco, produjo 83.1 mil barriles diarios de diésel, equivalentes al 27.85% del total elaborado por las siete refinerías del país, de acuerdo con datos de Pemex. El desempeño marca un cambio notable: en apenas un año, la planta pasó de no aportar producción a colocarse como la principal aportadora individual de diésel en el sistema nacional.

Esa mayor producción permitió reducir las importaciones al nivel más bajo en 17 años. Las compras externas de diésel se ubicaron en 34.5 mil barriles diarios en febrero, frente a 93.1 mil barriles diarios del mismo mes del año anterior, lo que también recortó el gasto de Pemex de 255.2 millones a 87.9 millones de dólares.

Al mismo tiempo, Pemex volvió a exportar diésel: en febrero colocó en el exterior 60.2 mil barriles diarios, cuando un año antes no había vendido ni un solo barril. Por esas exportaciones obtuvo 154.7 millones de dólares.

El diésel concentra 45.84% de la producción de petrolíferos de Dos Bocas, por encima de las gasolinas, que representan 37.6%. Detrás de la Olmeca, la refinería de Cadereyta, Nuevo León, fue la segunda mayor productora, con 53.7 mil barriles diarios, equivalente al 17.98% del total nacional de 298 mil barriles diarios en febrero.

RefineríaParticipación en la producción nacional de diéselDato principal
Dos Bocas, Tabasco27.85%83.1 mil barriles diarios
Cadereyta, Nuevo León17.98%53.7 mil barriles diarios
Tula, Hidalgo15.08%
Minatitlán, Veracruz11.5%
Madero, Tamaulipas10.35%
Salina Cruz, Oaxaca8.8%
Salamanca, Guanajuato8.4%

La relevancia de esta producción también se explica por el alza internacional del diésel. En Estados Unidos, el combustible ronda los 5.4 dólares por galón, un aumento de 44% respecto a los niveles de finales de febrero, según la AAA. En México, el precio al consumidor subió 9.6% en un solo mes, al pasar de 26.2 a 28.7 pesos por litro.

Aun con ese ajuste, la brecha entre México y Estados Unidos se redujo de forma importante: hoy comprar un litro de diésel en México es apenas 10.5% más caro que en Estados Unidos, cuando hace un año la diferencia era de 50%.

Análisis 4T

Dos Bocas empieza a rendir frutos visibles en el terreno más sensible de la soberanía energética: el diésel, combustible estratégico para el transporte, la industria y la logística nacional. Que una refinería construida bajo un proyecto de recuperación del Estado aporte ya casi una tercera parte del diésel del país demuestra que invertir en capacidad pública sí puede traducirse en menor dependencia externa.

El contraste con el viejo régimen es claro. Durante años se impulsó la lógica de importar antes que producir, debilitando a Pemex y subordinando la seguridad energética a los vaivenes del mercado internacional. Hoy, cuando el precio global se tensiona por conflictos geopolíticos, la producción nacional funciona como escudo para amortiguar el golpe al bolsillo y a la economía.

La tarea, sin embargo, no termina en aumentar barriles. El reto de fondo es consolidar una política energética soberana, eficiente y con beneficios sociales reales: menos importaciones, mayor valor agregado interno y precios más justos para la población y el aparato productivo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *