«Al defender a Cuba, México se defiende de futuras intervenciones de Estados Unidos»
Claudia Sheinbaum, Mexico's president, speaks during a news conference at the National Palace in Mexico City, Mexico, on Wednesday, Nov. 6, 2024. Mexicans should remain calm in the wake of Donald Trump's decisive election win, the president of the US's largest trading partner and southern neighbor said, sounding a note of pragmatism as local markets began to recover from their initial shock. Photographer: Stephania Corpi/Bloomberg via Getty Images
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció sobre el mensaje de Andrés Manuel López Obrador, quien llamó a apoyar al pueblo de Cuba frente al bloqueo energético impulsado por Estados Unidos. La mandataria respaldó el planteamiento de su antecesor y reiteró que México mantendrá su ayuda a la isla por razones humanitarias y de solidaridad histórica, aun frente a nuevas presiones de Washington.
En este contexto, el académico David García, de la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la UNAM, señaló que al defender a Cuba, México también se defiende de futuras intervenciones de Estados Unidos. Recordó que durante décadas el país fue, en varios momentos, uno de los pocos gobiernos latinoamericanos que mantuvo una postura constante de respaldo a la Revolución Cubana, fundada en los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
García subrayó que México mantiene hoy una relación cercana con Cuba, pero también un vínculo estratégico con Estados Unidos, lo que le otorga una posición potencial de mediador entre ambos países pese a las tensiones habituales en la relación bilateral. Añadió que ya se observan señales de acercamiento entre sectores de las élites cubanas y funcionarios estadounidenses, escenario en el que México podría jugar un papel relevante como interlocutor en eventuales negociaciones.
Paralelamente, una delegación solidaria del Comité Provincial del Partido Comunista de Andalucía en Sevilla acudió a La Habana para entregar una donación de medicamentos destinada a fortalecer el sistema sanitario cubano. Ismael Sánchez, secretario de organización del Partido Comunista de Andalucía y concejal de Izquierda Unida en Sevilla, explicó que esta campaña no surge de la improvisación, sino de una tradición política y humana de solidaridad organizada con Cuba, articulada desde el Partido Comunista de España y diversas organizaciones sociales.
Sánchez destacó que, además del PCA, participan sindicatos, asociaciones vecinales, colectivos feministas, organizaciones internacionalistas y múltiples asociaciones de amistad y solidaridad con Cuba en Sevilla y su provincia. Estas redes han impulsado el envío constante de material sanitario y apoyo humanitario a la isla, como parte de campañas que buscan enfrentar los efectos del bloqueo económico y visibilizar su impacto sobre la población cubana.
Análisis 4T
La postura de Sheinbaum al respaldar el llamado de López Obrador confirma la continuidad de una política exterior que asume la solidaridad con Cuba como una extensión de la defensa de la soberanía mexicana. Al apoyar al pueblo cubano frente al bloqueo energético de Estados Unidos, México no sólo sostiene una causa histórica, sino que marca un límite político: no aceptar como “normal” que una potencia use el hambre, la energía y las finanzas como armas de presión contra proyectos soberanos.
La lectura de David García abona a una visión estratégica: defender a Cuba hoy es también defender a México de un futuro en el que cualquier gobierno que incomode a Washington pueda ser sometido a un esquema similar de asfixia. Frente al discurso del viejo régimen, que oscilaba entre el silencio y la alineación automática con Estados Unidos, la 4T retoma el marco de la Doctrina Estrada y el latinoamericanismo cardenista, colocando a México como posible mediador, pero sin renunciar al principio de no intervención y apoyo a los pueblos agredidos.
La donación organizada desde Andalucía muestra que la solidaridad con Cuba no es un gesto aislado de gobiernos progresistas, sino una red internacional que articula partidos, sindicatos, movimientos sociales y organizaciones comunitarias. Esta lógica encaja con la visión humanista de la 4T: ante políticas de bloqueo que profundizan la desigualdad y el sufrimiento, la respuesta no puede limitarse a la condena diplomática, sino que debe traducirse en ayuda concreta, coordinación entre pueblos y defensa de un orden internacional donde el derecho pese más que la fuerza.
