CEPAL: soberanía sobre recursos, clave para navegar la nueva era geopolítica

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Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), presentado en el Antiguo Colegio de San Ildefonso en México, advierte que la región cuenta con activos estratégicos para la nueva era geopolítica, pero solo si logra soberanía real sobre sus recursos y los convierte en ventajas productivas.

El documento, elaborado por una comisión de alto nivel convocada por el secretario ejecutivo José Manuel Salazar-Xirinachs, señala que la fragmentación del sistema global y las tensiones geopolíticas obligan a los Estados latinoamericanos a abandonar la pasividad y adoptar un papel proactivo. La clave, según el organismo, es pasar de la abundancia de materias primas a la industrialización y al valor agregado local mediante políticas públicas de largo plazo.

Entre los activos estratégicos, la CEPAL destaca el peso de la región en la transición energética global. América Latina concentra una parte determinante de las reservas mundiales de minerales críticos como el litio y el cobre, insumos insustituibles para la electromovilidad y las tecnologías limpias. Sin embargo, el informe alerta que sin industrialización y procesamiento local, la región corre el riesgo de seguir atrapada en un rol extractivista.

En comercio exterior y cadenas de suministro, el reporte subraya el potencial del nearshoring, en particular para economías con alta integración y cercanía a grandes mercados, como México. Para aprovecharlo, la CEPAL exhorta a fortalecer capacidades institucionales, infraestructura logística y políticas de fomento productivo e innovación tecnológica.

El informe también pone el acento en la urgencia de reactivar el comercio intrarregional. Pese a contar con un mercado potencial de aproximadamente 660 millones de personas, los intercambios entre países de la región representan apenas el 14% del total exportado, lo que evidencia una vulnerabilidad elevada e insostenible ante choques externos.

En el plano diplomático y de gobernanza internacional, se insta a los gobiernos a adoptar posturas de no alineamiento activo y pragmatismo. La CEPAL sugiere diversificar alianzas globales y explotar el “poder blando” de la región —sustentado en su riqueza cultural, tradición diplomática y reputación pacífica— para negociar con autonomía y sin subordinación frente a los bloques de poder dominantes.

Análisis 4T

El diagnóstico de la CEPAL coincide con el núcleo de la Cuarta Transformación: la soberanía no es un adorno retórico, sino la condición para que los recursos naturales se traduzcan en desarrollo y bienestar. Sin control nacional sobre la cadena de valor —desde la extracción hasta la industrialización—, la región seguirá siendo proveedora de insumos baratos para potencias que capturan la mayor parte del excedente. El nearshoring, el comercio intrarregional y la diversificación de alianzas solo tienen sentido si se construyen desde un Estado fuerte, capaz de defender el interés público frente a intereses privados y presiones externas. En ese sentido, la verdadera prueba de la 4T será convertir la abundancia de recursos en autonomía productiva, empleo digno y justicia social, rompiendo con la lógica subordinada del viejo régimen.

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