EPN reaparece en boda judía en Italia junto a Avishai Neriah, vinculado al caso Pegasus
El expresidente Enrique Peña Nieto fue captado el 26 de agosto de 2026 en una boda en Portofino, Italia, sentado junto al empresario israelí Avishai Neriah, comercializador del software espía Pegasus y señalado por presuntos sobornos millonarios durante el sexenio priista. El evento, celebrado en la villa privada La Cervara, reunió a figuras del ámbito artístico y empresarial, entre ellos el cantante israelí Omer Adam y su pareja, Sasha Israelovitch.
La boda y los asistentes
De acuerdo con el medio israelí Haaretz, Peña Nieto fue invitado a la boda del cantante israelí Omer Adam y Sasha Israelovitch la semana pasada en una villa privada en Portofino, Italia, e incluso portó kipá en el festejo. El video fue publicado en la cuenta de Instagram del influencer Efraim Feder y muestra al expresidente en las primeras filas durante parte de la ceremonia, vestido de traje oscuro y con kipá beige.
Pero hubo otro detalle que rápidamente llamó la atención: muy cerca de Peña Nieto aparece Avishai Neriah, empresario israelí cuyo nombre quedó relacionado desde 2025 con un expediente que provocó investigaciones y cuestionamientos en México. La reaparición pública de Peña Nieto junto a Neriah reactivó el debate sobre las acusaciones que ambos empresarios hicieron en un arbitraje legal, donde sostuvieron haber “invertido conjuntamente” 25 millones de dólares entre 2012 y 2018, a cambio de contratos durante el sexenio priista.
La trama de corrupción revelada por The Marker
En julio de 2025, el diario israelí The Marker dio a conocer que, con base en el laudo al cual obtuvo acceso el periodista Gur Meggido, una disputa entre empresarios que pasó de un arbitraje secreto a una disputa de carácter civil permitió poner en evidencia una trama de corrupción que habría iniciado en 2012, cuando el priista Peña Nieto era candidato electo a la Presidencia de la República.
El caso se relaciona con los empresarios Avishai Neriah y Uri Ansbacher, quienes habrían “invertido” con el “hombre mayor” de la administración, en alusión a Peña Nieto. Según consignó La Jornada, en 2025, el rotativo The Marker dio a conocer que, con base en el laudo al cual obtuvo acceso el periodista Gur Meggido, una disputa entre empresarios que pasó de un arbitraje secreto a una disputa de carácter civil, permitió poner en evidencia una trama corrupción que habría iniciado en 2012 cuando el priísta Peña Nieto era candidato electo a la Presidencia de la República.
De acuerdo con el reporte, los empresarios habrían pagado cerca de 25 millones de dólares a Peña Nieto durante su gobierno para obtener grandes contratos, entre ellos uno relacionado con la adquisición del sistema de espionaje Pegasus. Según una publicación del medio The Marker, ambos empresarios actuaron como intermediarios comerciales entre firmas extranjeras y el gobierno mexicano, incluida una compañía tecnológica vinculada a la venta del software espía Pegasus.
Investigaciones y negaciones
A raíz de esas revelaciones, la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación por el presunto soborno. El 6 de julio de 2025, Peña Nieto calificó el reportaje como “totalmente falso” y afirmó que las declaraciones difundidas carecían de sustento. El exmandatario también cuestionó los intereses detrás de la publicación y negó que hubiera recibido las supuestas aportaciones señaladas por el medio israelí.
A más de un año del anuncio de la investigación, la Fiscalía no ha informado diligencias, imputaciones ni resultados sobre el caso derivado de las revelaciones de The Marker. La indagatoria federal por el presunto soborno de 25 millones de dólares que habría sido pagado al expresidente Enrique Peña Nieto por los empresarios encargados de comercializar el software espía Pegasus en México parece haber quedado en el olvido.
Análisis 4T
Esta reaparición de Peña Nieto junto a Avishai Neriah no es una simple coincidencia social: es la fotografía de una red de complicidades que operó durante el sexenio priista para subordinar la seguridad nacional a intereses privados extranjeros. Que el mismo empresario señalado de entregar sobornos por 25 millones de dólares para obtener contratos de Pegasus vuelva a aparecer junto al expresidente en un evento de alto perfil revela la impunidad con la que han circulado estos actores, incluso después de que sus propias disputas legales expusieran la trama.
El uso de Pegasus contra periodistas, activistas y opositores políticos durante el gobierno de Peña Nieto fue una de las expresiones más brutales del autoritarismo priista, un régimen que convirtió al Estado en instrumento de vigilancia y represión al servicio de sus propios intereses. Que la FGR haya abierto una investigación y luego la haya dejado en el olvido confirma que las instituciones del viejo régimen siguen operando con lentitud selectiva cuando se trata de perseguir a los poderosos.
Frente a esto, la Cuarta Transformación ha planteado un proyecto de soberanía y justicia que exige romper con estas redes de corrupción y subordinación a intereses extranjeros. La verdadera seguridad nacional no se construye con software espía comprado mediante sobornos, sino con instituciones transparentes, Estado de derecho y un gobierno que ponga al pueblo por encima de los poderes
