Salario mínimo fortalece al Infonavit y acelera vivienda social

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Veracruz, Ver.— La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el aumento real de 154 por ciento al salario mínimo desde 2018 permitió fortalecer las finanzas del Infonavit, cuyo fondo de vivienda alcanzó un billón 140 mil millones de pesos, de acuerdo con el director del instituto, Octavio Romero Oropeza.

Durante su gira por Veracruz, la mandataria destacó que la política salarial impulsada durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y el actual permitió elevar el ingreso mensual de los trabajadores. En 2018, el salario mínimo era de 2 mil 800 pesos y actualmente supera los 9 mil 500 pesos mensuales.

Sheinbaum subrayó que el incremento continuará por encima de la inflación, como establece ahora la Constitución. El objetivo, dijo, es que los trabajadores recuperen de manera permanente su poder adquisitivo y que ningún gobierno vuelva a permitir la pérdida sistemática del valor real de los salarios.

Infonavit recupera solvencia

Octavio Romero explicó que López Obrador recibió el fondo de vivienda con 140 mil millones de pesos, una cantidad que, aunque podía parecer elevada, reflejaba prácticamente la quiebra financiera del Infonavit porque ahí se concentra el ahorro de millones de trabajadores.

Al inicio del actual gobierno, el fondo contaba con 780 mil millones de pesos y actualmente suma un billón 140 mil millones. Esta recuperación financiera permite financiar vivienda nueva sin trasladar elevados costos financieros al precio final de las casas.

El funcionario detalló que las viviendas tienen un valor aproximado de un millón 200 mil pesos, pero serán entregadas a trabajadores de menores ingresos prácticamente a la mitad de ese costo.

Avanza vivienda para el bienestar

Sheinbaum informó que el programa nacional registra un avance de 43 por ciento respecto de la meta sexenal de construir un millón 200 mil viviendas. Romero Oropeza precisó que ya fueron aprobados 479 conjuntos habitacionales, equivalentes a 556 mil viviendas.

La presidenta celebró que el programa permita entregar hogares a familias de escasos recursos. “¡Qué más felicidad que entregar la llave de una vivienda, de una casa propia para las familias de escasos recursos de nuestro país!”, expresó.

En Veracruz, la meta sexenal supera las 107 mil viviendas nuevas. De ese total, 63 mil 896 ya están comprometidas, lo que representa un avance de 59 por ciento.

Créditos y escrituras

La administración también reportó la reestructuración de 4 millones 856 mil créditos considerados impagables, originados durante los gobiernos neoliberales. El objetivo es evitar que las familias paguen durante décadas sin reducir realmente sus adeudos.

Sheinbaum puso como ejemplo el caso de Leobardo, quien obtuvo un crédito de 67 mil pesos, ya había pagado 225 mil y todavía debía un millón 200 mil pesos. Tras la reestructuración, el trabajador dejó de tener deuda.

Además, por instrucción presidencial, el Infonavit comenzó a liberar gratuitamente las escrituras de quienes ya terminaron de pagar sus créditos.

Edna Vega, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, afirmó que el Programa de Vivienda para el Bienestar es histórico porque está dirigido de manera prioritaria a las familias que menos tienen. Sostuvo que el Estado está recuperando su capacidad para que la vivienda deje de tratarse como mercancía y sea reconocida como un derecho.

Análisis 4T

La política salarial y de vivienda presentada en Veracruz expresa uno de los cambios más importantes de la 4T: recuperar el papel del Estado frente a un modelo que convirtió las necesidades básicas en negocios financieros.

Durante el viejo régimen, millones de trabajadores enfrentaron créditos impagables, salarios debilitados y viviendas alejadas de los centros urbanos. El caso de Leobardo resume ese abuso: una deuda pequeña que terminó multiplicándose hasta volverse prácticamente imposible de cubrir.

El fortalecimiento del Infonavit, el aumento real del salario mínimo y la construcción de vivienda social apuntan a una lógica distinta: que el ahorro de los trabajadores se utilice para garantizar derechos y no para alimentar ganancias privadas.

El reto será mantener la transparencia, la calidad de las viviendas y su adecuada ubicación. La transformación habitacional no debe limitarse a entregar casas; debe asegurar hogares dignos, accesibles y conectados con escuelas, empleos, transporte y servicios públicos.

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