Sheinbaum: bienestar, eje de la Cuarta Transformación

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Pachuca, Hidalgo. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el bienestar define a la Cuarta Transformación, al sostener que la salud, la alimentación y una vida digna deben asumirse como derechos del pueblo, no como privilegios sujetos a la capacidad económica de cada familia.

Durante su gira nacional de rendición de cuentas por su segundo Informe de Gobierno, realizada en el Domo de las Estrellas de Pachuca, la mandataria defendió el papel de los Programas para el Bienestar como una política de Estado dirigida a quienes históricamente quedaron al margen del desarrollo. El encuentro formó parte de las asambleas “Honestidad y resultados” que encabeza en diversas entidades.

Sheinbaum informó que 1.1 millones de personas en Hidalgo son beneficiarias de los programas sociales federales. De acuerdo con el desglose presentado durante el acto, los apoyos representan una inversión de 25 mil 148 millones de pesos en la entidad durante 2026 y alcanzan a 1 millón 112 mil 458 personas mediante pensiones, becas y transferencias directas.

Programa o indicadorBeneficiarias y beneficiarios en HidalgoDato relevante
Programas para el Bienestar1.1 millones de personasCifra destacada por la presidenta
Cobertura total reportada1 millón 112 mil 458 personasPensiones, becas y apoyos directos
Pensión para Adultos Mayores358 mil 297 personasReconocimiento y apoyo a personas de 65 años y más
Pensión Mujeres Bienestar90 mil 063 mujeresDirigida a mujeres de 60 a 64 años
Beca Rita Cetina143 mil 785 estudiantes de secundariaApoyo para la permanencia escolar
Inversión federal en Hidalgo25 mil 148 millones de pesosRecursos previstos para 2026

Al defender las pensiones, la presidenta cuestionó los dichos del expresidente Vicente Fox, quien ha descalificado a quienes reciben los apoyos. Sin mencionarlo por su nombre, Sheinbaum rechazó que las pensiones para personas adultas mayores sean un incentivo a la flojera y sostuvo que quienes han dedicado su vida a sus familias, sus comunidades y al país merecen reconocimiento material del Estado.

La jefa del Ejecutivo reiteró que los programas sociales constituyen “el amor convertido en política”, una definición con la que buscó subrayar que las transferencias directas no son dádivas ni mecanismos clientelares, sino instrumentos públicos para garantizar derechos y reducir desigualdades. A escala nacional, el gobierno federal estima que los Programas para el Bienestar llegarán a 42 millones 860 mil derechohabientes al cierre de 2026, con una inversión cercana a un billón de pesos.

El acto en Pachuca también estuvo marcado por la protesta de estudiantes de la Escuela Normal Rural “Luis Villarreal”, El Mexe. Las y los normalistas exigieron la apertura total de la institución, recuperación de tierras, mejoras en infraestructura —incluidos comedor y aulas— y esclarecimiento de la muerte de su compañero José Antonio Salgado Aparicio. Sheinbaum estuvo acompañada por el gobernador Julio Menchaca y funcionarios federales.

Análisis 4T

La defensa de las pensiones expresa una diferencia sustantiva entre el proyecto de la Cuarta Transformación y la visión neoliberal que durante décadas trató el gasto social como una carga, no como una obligación constitucional y ética del Estado. Reconocer económicamente a las personas adultas mayores significa asumir que el trabajo de toda una vida —remunerado, doméstico, comunitario y de cuidados— tiene valor social.

La idea de bienestar planteada por Sheinbaum busca desplazar el criterio de que sólo el mercado debe decidir quién accede a salud, alimentación, educación o ingresos mínimos. Cuando el Estado garantiza derechos mediante pensiones y becas universales, fortalece la autonomía de los hogares y disminuye la dependencia frente a intermediarios políticos, cacicazgos y redes clientelares que caracterizaron al viejo régimen.

No obstante, el bienestar no puede limitarse a transferencias monetarias. La protesta de estudiantes de El Mexe recuerda que la justicia social exige atender de manera directa las deudas históricas con la educación pública rural, las comunidades campesinas y la formación de docentes comprometidos con los territorios más rezagados. Escuchar esas demandas y traducirlas en soluciones verificables también forma parte de un Estado humanista.

El desafío para la 4T consiste en convertir la expansión de los programas sociales en una política integral de igualdad: pensiones que den certeza, escuelas con condiciones dignas, servicios de salud accesibles, infraestructura regional y empleos con derechos. El bienestar será más sólido en la medida en que no dependa de la caridad ni de la coyuntura, sino de instituciones públicas fuertes, presupuesto suficiente y participación activa del pueblo.

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