Alcaldesa de Tenancingo, señalada por montar un falso secuestro para ocultar desfalco
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México acusa que la alcaldesa de Tenancingo, Nancy Napoles Pacheco, habría participado en la simulación de un secuestro para intentar obtener 40 millones de pesos del erario y cubrir un desfalco en su administración. La investigación ya llevó a la acción penal contra seis personas y la funcionaria deberá presentarse ante un juez el 9 de julio.
El caso estalló luego de que el pasado 1 de junio la presidenta municipal denunciara que un día antes había sido privada de la libertad y que logró escapar de sus captores. En su versión inicial, relató que el 31 de mayo, al llegar a su domicilio, fue interceptada por un vehículo rojo con dos hombres y una mujer, quienes la obligaron a subir al auto, aunque le permitieron entregar sus pertenencias a una familiar que estaba con ella.
Según su denuncia, dentro del vehículo le dieron un celular para llamar a sus familiares y reportar el secuestro, mientras los supuestos captores exigían 40 millones de pesos por su liberación. También afirmó que aprovechó un descuido para huir y pedir ayuda en un domicilio cercano, desde donde llamó a su esposo y luego regresó a casa con apoyo del director de Seguridad Pública.
La Fiscalía sostiene una versión distinta. De acuerdo con el análisis videográfico, no hubo actos de violencia física ni sometimiento contra la alcaldesa; por el contrario, las imágenes muestran a una persona que incluso la ayuda a descender de su vehículo y subir al automóvil rojo, sin resistencia visible. Además, el vehículo utilizado, un Volkswagen Virtus rojo, habría sido empleado de manera habitual por una de las presuntas participantes.
Entre los señalados están su esposo, su cuñado y tres particulares que, según la investigación, huyeron a Oaxaca y fueron detenidos el 11 de junio. La Fiscalía afirma que desde febrero dos sujetos identificados como José Roberto “N” y Oscar “N”, esposo y cuñado de la presidenta municipal, comenzaron a planear un “falso secuestro” para exigir un rescate de 40 millones de pesos que saldrían del ayuntamiento.

De acuerdo con el Ministerio Público, uno de los participantes declaró que el objetivo era justificar un faltante de recursos públicos por el mismo monto. La autoridad también considera que la propia alcaldesa habría intervenido en la planeación y ejecución del montaje para tapar un desfalco en su gobierno.
Nancy Napoles Pacheco fue diputada local por Morena y desde hace cinco años encabeza el Consejo Estatal de Morena en el Estado de México, el máximo órgano de decisión del movimiento en la entidad. Ahora, el expediente la coloca en el centro de una investigación por simulación de secuestro, uso presunto de recursos públicos para encubrir irregularidades y posible participación en una trama familiar y política.

Análisis 4T
Este caso exhibe, con crudeza, cómo el poder local puede degradarse cuando se confunde el cargo público con el manejo patrimonial del ayuntamiento. Si la acusación se confirma, no sólo se trataría de un fraude, sino de una traición directa a la confianza ciudadana y al principio de que el recurso público debe servir al pueblo.
También revela una vieja práctica que la 4T ha buscado desmontar: el uso de montajes, redes familiares y complicidades internas para proteger intereses privados o encubrir desvíos. En un país marcado por el saqueo municipal y la impunidad, la rendición de cuentas no puede depender del color partidista, sino de la ley y del escrutinio público.
La lección política es clara: la transformación no puede limitarse al discurso si en los gobiernos persisten las lógicas del cinismo y la simulación. La soberanía popular empieza por limpiar las instituciones locales de corrupción, de tráfico de influencias y de cualquier intento de convertir el erario en caja chica para tapar abusos.
