Harfuch se alinea con transportistas y promete blindar carreteras
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, sostuvo una reunión con representantes de cámaras y asociaciones del autotransporte para atender las exigencias de seguridad en las carreteras federales de México, tras días de movilizaciones y bloqueos del sector. En el encuentro, el funcionario reiteró el compromiso del Gobierno de México de fortalecer la seguridad en las vías de comunicación y proteger a las y los transportistas que han denunciado robos, extorsiones y secuestros.
García Harfuch detalló que, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, el diálogo con los transportistas busca responder a la inconformidad detonada por los recientes bloqueos en las principales carreteras del país, donde el gremio reclamó la falta de condiciones mínimas de seguridad. Las protestas incluyeron cierres y megabloqueos en múltiples estados hacia finales de noviembre, con denuncias de delitos constantes contra operadores y empresas.
El secretario informó que, en coordinación con la Guardia Nacional y la Secretaría de Gobernación, se acordó reforzar los mecanismos de coordinación interinstitucional para atender la inseguridad en carreteras. Entre las medidas anunciadas están el seguimiento puntual a las carpetas de investigación abiertas en las fiscalías y el fortalecimiento de los operativos en los tramos con mayor incidencia delictiva.
Además, se integrarán acciones de la Estrategia Nacional contra la Extorsión para atender denuncias de este delito, uno de los principales reclamos del sector autotransporte junto con el robo a carga. El funcionario subrayó que se mantendrán reuniones continuas con las cámaras y asociaciones del autotransporte para dar seguimiento a los acuerdos y evaluar resultados en el corto y mediano plazo.
García Harfuch remarcó en redes sociales que el objetivo central es brindar mayores garantías de seguridad a un sector considerado estratégico para la economía nacional, al ser clave en el transporte de mercancías y el abasto en todo el territorio. El Gobierno Federal apuntó que estos compromisos se irán traduciendo en despliegues operativos específicos y ajustes permanentes a la estrategia conforme se mida la reducción de delitos en los corredores más conflictivos.
Análisis 4T
El encuentro de García Harfuch con las cámaras y asociaciones del autotransporte confirma que la seguridad en carreteras ya no puede tratarse sólo como un asunto policial, sino como un componente central de la soberanía económica del país: sin rutas seguras, el abasto, la producción y el trabajo de miles de familias quedan a merced del crimen organizado y de redes de extorsión que operan como poderes fácticos en los territorios. A diferencia del viejo régimen, que solía minimizar los bloqueos y criminalizar la protesta sin atender el fondo, el diálogo directo con transportistas y la promesa de coordinar Guardia Nacional, fiscalías y Segob apunta a colocar al Estado por encima de los intereses privados y de los grupos delictivos, siempre que los acuerdos se traduzcan en resultados verificables y no sólo en anuncios.
La incorporación de la Estrategia Nacional contra la Extorsión al tema carretero es clave porque reconoce que el problema no se limita al robo de mercancías: se trata de una cadena de violencia que presiona a pequeños y medianos transportistas, encarece costos y termina repercutiendo en los precios que pagan las y los consumidores. Desde una visión de Cuarta Transformación, el reto es que estas mesas no se queden en interlocución con las grandes cámaras empresariales, sino que incluyan a choferes, cooperativas y organizaciones regionales, para que la política de seguridad en carreteras se construya desde abajo, con justicia social, y rompa de fondo con la lógica histórica de abandono estatal que permitió que el crimen se adueñara de los caminos del país.
