México y la UE firman acuerdo global con énfasis en soberanía y solidaridad con Cuba
Ambas partes refrendaron su compromiso con la no intervención, la cooperación multilateral y el respeto a la dignidad humana, en el marco del nuevo Acuerdo Global Modernizado.
Ciudad de México.— México y la Unión Europea suscribieron este viernes una declaración conjunta en Palacio Nacional, donde reafirmaron su apego a los principios de soberanía de los Estados, integridad territorial y no intervención. El pronunciamiento fue firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
El documento también expresó solidaridad humanitaria con el pueblo cubano y subrayó la defensa de los principios humanitarios internacionales. Esa referencia se integró en un contexto de cooperación política y diplomática entre ambas partes.
La declaración se presentó junto con la firma del Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea, con el que ambas partes buscan profundizar su relación estratégica. En el texto se afirma que la relación bilateral se sostiene en valores compartidos como la democracia, el respeto a los derechos humanos y el Estado de derecho.
Las dos partes también respaldaron un orden internacional basado en reglas y la solución pacífica de controversias. Además, destacaron el papel central de la Organización de las Naciones Unidas, así como su apoyo a un sistema multilateral fuerte y eficaz, con la ONU en el centro.
En el plano económico, México y la Unión Europea señalaron que el acuerdo ampliará el comercio y la inversión, fortalecerá cadenas de suministro y abrirá oportunidades en sectores estratégicos. También se buscará impulsar un crecimiento sostenible e inclusivo, con atención especial a las pequeñas y medianas empresas.
La declaración incluye compromisos en transición energética, combate al cambio climático y protección de la biodiversidad. Ambas partes ratificaron su adhesión a la implementación efectiva del Acuerdo de París.
En materia de movilidad humana, coincidieron en atender las causas profundas de la migración y en cooperar con respeto a los derechos humanos de las personas migrantes. También se pronunciaron por reforzar la igualdad de género, combatir la discriminación y promover sociedades más incluyentes.
Entre los nuevos mecanismos acordados destacan un Diálogo de Alto Nivel sobre Seguridad y Migración, enfocado en combatir de manera integral al crimen organizado y el narcotráfico; un Primer Diálogo Sectorial sobre Salud para cooperación en vacunas, medicamentos y salud digital; un Nuevo Diálogo de Política Estratégica; y el relanzamiento del Diálogo Digital bilateral.
Análisis 4T
La firma de esta declaración confirma que México sigue buscando ampliar su margen de maniobra en el escenario internacional sin renunciar a principios históricos de política exterior como la no intervención y la autodeterminación. Ese énfasis es relevante porque coloca a la soberanía como eje de la relación con Europa, no como una concesión retórica.
La solidaridad con Cuba también envía una señal política importante: México no se alinea automáticamente con la lógica de sanción y aislamiento que ha predominado en otras capitales occidentales. En un contexto de presiones geopolíticas, sostener una postura humanitaria y soberana fortalece la tradición diplomática mexicana.
Desde la perspectiva de la Cuarta Transformación, este tipo de acuerdos solo tiene sentido si se traducen en beneficios concretos para la población: empleo, inversión productiva, transición energética justa y cooperación científica útil. El reto no está en firmar más documentos, sino en asegurar que el Estado conserve la capacidad de orientar el desarrollo nacional frente a intereses externos y lógicas de mercado que históricamente han subordinado a América Latina.
