México, motor turístico de América del Norte

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México se ha colocado a la cabeza de la recuperación turística en América del Norte, superando incluso los niveles previos a la pandemia y empujando a toda la región. La directora general del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), Gloria Guevara, destacó que el país no solo igualó las cifras de 2019, sino que las rebasó con un crecimiento sostenido durante 2025.

En una conferencia, la representante del organismo que agrupa al sector privado turístico global subrayó que, mientras Canadá y Estados Unidos aún no recuperan completamente sus niveles de 2019, México ya se ubica por encima tanto de ese año como del año anterior. “México viene levantando a la región, es el único país de América del Norte donde estamos mejor que el 2019 y mejor que el año anterior. Eso habla de la labor que se está haciendo aquí”, afirmó.

De acuerdo con cifras preliminares del WTTC, el turismo en México representa alrededor del 15 por ciento del producto interno bruto (PIB), con una contribución total estimada de 281 mil millones de dólares. Además, el gasto de visitantes internacionales alcanzó un récord de 36.6 mil millones de dólares, mientras que el sector genera 7.9 millones de empleos directos e indirectos, equivalentes al 13 por ciento del empleo total del país.

El organismo resaltó que este desempeño se explica por políticas públicas estratégicas y una coordinación estrecha entre gobierno y sector privado, lo que ha permitido atraer flujo turístico pese a una menor conectividad aérea internacional hacia Estados Unidos y Canadá. Con más de 48 millones de llegadas internacionales con pernocta, México concentra hoy cerca de dos tercios del PIB turístico de América Latina y el Caribe, casi el doble que Brasil y más de tres veces que la economía turística del Caribe.

El WTTC también advirtió sobre factores que están afectando el turismo hacia Estados Unidos, donde la percepción y la retórica en materia de seguridad y controles han generado preocupación en varios países. Se registró una caída de 22 por ciento en el número de canadienses que viajan a ese país, mientras que los visitantes mexicanos a Estados Unidos aumentaron 8 por ciento. Entre las causas se mencionan molestias por posibles confiscaciones de teléfonos y revisión de redes sociales, lo que influye en la decisión de viaje. Aunque el impacto específico de medidas antimigrantes no se ha cuantificado, se subrayó que, más allá del derecho soberano a controlar fronteras, es clave que el turista se sienta bienvenido.

Guevara añadió que México tiene una perspectiva de crecimiento adicional por la organización del Mundial de Futbol, cuyo efecto aún no se mide con precisión. Este tipo de megaeventos suelen detonar llegadas de visitantes que conocen el país por primera vez para asistir a un partido y luego regresan como turistas recreativos. A escala global, apuntó que 2025 fue el mejor año en la historia del turismo, con una aportación estimada de 11.7 billones de dólares al PIB mundial y 371 millones de empleos. Para 2035, el WTTC proyecta que la actividad turística global alcanzará 16.6 billones de dólares y generará 462 millones de empleos, es decir, uno de cada tres en el planeta.

Análisis 4T

Que México lidere la recuperación turística de América del Norte no es solo una cifra halagadora: es un síntoma del peso estratégico que puede tener el país cuando se combina estabilidad macroeconómica, inversión pública en infraestructura y políticas de promoción con sentido social. Frente a un modelo neoliberal que veía el turismo exclusivamente como negocio para grandes cadenas y enclaves privados, estas cifras muestran que el sector puede ser palanca de desarrollo nacional si se articula con empleo local, mayor derrama en comunidades y proyectos de Estado, como el fortalecimiento de destinos del sur-sureste.

El hecho de que México desplace a sus vecinos del norte en ritmo de recuperación también reconfigura la geopolítica del turismo en la región. Mientras Estados Unidos endurece su discurso y prácticas de control —al grado de disuadir a canadienses por medidas intrusivas en dispositivos y redes sociales—, México aparece como un espacio relativamente más abierto, hospitalario y atractivo, lo que refuerza su papel como alternativa en un contexto de tensiones migratorias y securitización de fronteras.

Desde la óptica de la Cuarta Transformación, el reto es que este auge no se traduzca en un simple boom de cifras al servicio de grandes consorcios, sino en una verdadera política de Estado que priorice dignidad laboral, protección ambiental y fortalecimiento de economías locales. El turismo puede ser motor de justicia social si los beneficios llegan a trabajadores, pequeños prestadores de servicios y comunidades receptoras, y no solo a intermediarios y plataformas que extraen valor sin arraigo en el territorio.

El próximo Mundial de Futbol abre una ventana histórica para reposicionar a México como destino integral, no solo de sol y playa, sino de cultura, historia, gastronomía y proyectos de desarrollo regional impulsados por la inversión pública. La diferencia con el viejo régimen radicará en si esta oportunidad se usa para profundizar la dependencia frente a capitales externos o para consolidar un modelo turístico soberano, con reglas claras, respeto a derechos y una narrativa de país que se transforma, no que se vende al mejor postor.

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