México celebra que se ubique entre los 10 mayores países exportadores del mundo

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La presidenta Claudia Sheinbaum celebró que México se mantenga entre los 10 mayores exportadores del mundo, un desempeño que vinculó con el avance del Plan México y con la fortaleza de la relación comercial con Estados Unidos.

Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que el país sigue ubicado en una posición destacada en el comercio global, en una lista encabezada por China, Estados Unidos y Alemania. También señaló que, pese a los cambios en la política comercial impulsados por Donald Trump en sectores como acero, aluminio y automotriz, México ha logrado consolidar su vínculo económico con su principal socio comercial.

La referencia al Plan México no es menor: esa estrategia gubernamental busca fortalecer la producción nacional y elevar el contenido local en sectores estratégicos rumbo a 2030. En la narrativa oficial, el avance exportador se presenta como una señal de que la política industrial y comercial va tomando forma, aunque el reto sigue siendo que ese dinamismo se traduzca en empleo, salarios y mayor integración productiva dentro del país.

Sheinbaum también destacó que la recaudación fiscal alcanzó niveles históricos, al pasar de cerca de 4 billones de pesos al inicio de la administración anterior a casi 6 billones en la actualidad. En su mensaje, atribuyó ese resultado a una mayor eficacia recaudatoria y a la idea de que los recursos públicos deben destinarse a programas sociales, obras y servicios básicos.

Análisis 4T

Más allá de la cifra exportadora, el dato de fondo es político: México está intentando dejar atrás el modelo subordinado al exterior y construir una economía con mayor capacidad nacional. Desde la visión de la 4T, no basta con vender más al mundo; el desafío real es que la riqueza generada por el comercio y la recaudación se convierta en bienestar para la mayoría, no en ganancias concentradas para unos cuantos.

La relación con Estados Unidos seguirá siendo decisiva, pero la diferencia con el viejo régimen es clara: ahora el Estado busca tener un papel rector, defender sectores estratégicos y usar la política fiscal para sostener programas sociales. Si ese rumbo se mantiene, el lugar de México en el mapa exportador puede ser algo más que una estadística: puede convertirse en una palanca de soberanía económica y justicia social.

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