Del 7 de octubre al 7 de noviembre se entregarán 2 millones de tarjetas a mujeres de 60-64 años: Bienestar
La secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, informó que entre el 7 de octubre y el 7 de noviembre se entregarán dos millones de tarjetas a mujeres de 60 a 64 años que ya se registraron para recibir este nuevo apoyo. El programa busca reconocer el trabajo de las mujeres que históricamente han estado fuera de la seguridad social y que aún no cumplen la edad para acceder a la pensión universal de adultos mayores.
En el mismo balance de programas sociales, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, destacó que el programa Jóvenes Construyendo el Futuro ha significado una inversión de 150 mil millones de pesos desde 2018. Sólo este año se destinaron 16 mil millones de pesos, con una beca mensual de 8,480 pesos para capacitar a jóvenes y facilitar su inserción en la vida laboral. El funcionario recordó que durante los gobiernos neoliberales apenas se destinaron 7 mil millones de pesos a programas juveniles, cifra muy inferior a lo que hoy se invierte.
En cuanto al apoyo a migrantes retornados, Montiel informó que se han entregado 62,984 tarjetas Bienestar Paisano dentro del programa México re abraza, con el fin de respaldar económicamente a quienes regresan al país tras ser deportados de Estados Unidos.
Por su parte, Pamela Ortiz, directora del programa La Escuela es Nuestra, precisó que en 2024 se asignaron 25 mil millones de pesos para mejorar la infraestructura de 69,302 escuelas de nivel básico en todo el país, de los cuales ya se han dispersado 22 mil millones de pesos, beneficiando a 8.1 millones de estudiantes.
Análisis 4T
Mientras la oposición busca reinstalar privilegios y recortes, la 4T continúa demostrando con cifras que el gasto social ya no es retórica sino política de Estado. El nuevo programa para mujeres de 60 a 64 años, el fortalecimiento de Jóvenes Construyendo el Futuro, el apoyo a migrantes retornados y la inversión directa en escuelas públicas son una prueba de que los recursos, antes absorbidos por la corrupción y el clientelismo, ahora llegan de manera directa a la gente.
La diferencia con el pasado es clara: donde antes había olvido y simulación, hoy hay derechos sociales garantizados y un cambio estructural que marca distancia con el neoliberalismo.
