Geneneración Z en la marcha: predominan opositores y adultos mayores en CDMX
La manifestación convocada este sábado en la Ciudad de México, bajo el estandarte de la Generación Z, terminó aglutinando mayormente a adultos mayores y grupos críticos al gobierno, en vez de jóvenes como se planeaba inicialmente.
Miles de personas alzaron la voz en las calles contra el incremento de la delincuencia, la corrupción y la impunidad. Aunque la convocatoria partió de jóvenes, la protesta fue pronto capitalizada por partidos de oposición y terminó reuniendo principalmente a opositores al régimen actual. Entre los manifestantes se escucharon consignas como “Fuera Morena” y “Estado, corrupto, por tu culpa estoy de luto”, pronunciadas por ciudadanos de diversas edades y ocupaciones, aunque ninguno portaba insignias partidistas. Su principal punto de unión era el descontento hacia la administración de Claudia Sheinbaum.
El perfil de los asistentes incluyó desde abogados como Claudia Cruz, de 30 años, que marchó por la esperanza de un país mejor; hasta adultos mayores como Fidel Sandoval, profesor jubilado de 78, que salió a exigir justicia. También participaron profesionistas como la doctora internista Arizbeth García, de 43 años, quien marchó vestida con bata blanca denunciando las carencias del sistema de salud público y la inseguridad que vulnera incluso al personal médico. Pese a la convocatoria, varios jóvenes asistentes se mostraron renuentes a dialogar con los medios y titubeaban al expresar sus motivos para manifestarse.
La marcha transcurrió en paz al inicio, pero concluyó con algunos disturbios. Un grupo de jóvenes encapuchados derribó las vallas de protección y se registraron enfrentamientos con la policía, incluyendo el lanzamiento de cohetes, piedras y gases lacrimógenos.
Generación Z se deslinda y denuncias de manipulación
En redes sociales, activistas identificados con la Generación Z se deslindaron del evento, mientras que figuras opositoras como el expresidente Vicente Fox aprovecharon la coyuntura para expresar su respaldo a la marcha. Por su parte, el gobierno de Claudia Sheinbaum denunció públicamente que la convocatoria fue manipulada y orquestada por intereses internacionales de derecha, además de la amplia utilización de bots para amplificar la protesta digital.
A lo largo de la manifestación, se observaron banderas negras con la reconocible calavera sonriente y sombrero de paja de la serie japonesa ‘One Piece’, un símbolo adoptado como emblema generacional. Sin embargo, los jóvenes veinteañeros nativos digitales, protagonistas de las protestas globales contra la desigualdad y la clase política, estuvieron en minoría durante este evento.
Entre los pocos jóvenes que se manifestaron abiertamente, Andrés Massa, consultor de 29 años, expresó estar a favor de la lucha contra la corrupción y por mayor seguridad, portando orgulloso la bandera pirata de ‘One Piece’.
Análisis 4T
El caso de la marcha de la Generación Z es paradigmático en la lucha por la soberanía de la movilización ciudadana. Lo que comenzó como una iniciativa juvenil terminó apropiado por actores opositores y adultos mayores, resaltando la fragilidad de los espacios auténticamente generacionales y la facilidad con que pueden ser cooptados por intereses políticos ajenos. La denuncia del uso de bots y la influencia de figuras internacionales evidencia la persistencia de tácticas propias del viejo régimen: simular consenso y manipular el descontento popular, minimizando el sentido real de justicia social.
Frente a estas estrategias, la 4T enfrenta el reto de diferenciar entre movilizaciones legítimas y aquellas artificialmente nutridas por poderes fácticos, apostando por la transparencia y el respeto al derecho de manifestación genuina. Sólo así la protesta podrá retomar su papel democrático, reconociendo la diversidad etaria y la pluralidad política, pero sin perder el horizonte de una transformación nacional que ponga al Estado, la justicia y la juventud por encima de los intereses privados y la simulación mediática.
