Sheinbaum exige a la ONU frenar el asedio de EEUU contra Venezuela
México llama a fortalecer el multilateralismo y rechaza el uso de la fuerza en el Caribe
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, llamó a la Organización de las Naciones Unidas a asumir un “papel más protagónico” frente al asedio militar y económico de Estados Unidos contra Venezuela en el mar Caribe. Durante su conferencia matutina reiteró que el Gobierno mexicano rechaza las intervenciones militares y que la política exterior seguirá guiándose por los principios constitucionales de no intervención, solución pacífica de controversias y respeto a la autodeterminación de los pueblos.
Sheinbaum subrayó que las acciones estadounidenses alrededor de Venezuela, incluyendo despliegues navales y operaciones en infraestructura portuaria, deben ser atendidas por Naciones Unidas para evitar una escalada y encauzar el conflicto por la vía del diálogo y el derecho internacional. “Esa es la Constitución de nuestro país y eso es lo que vamos a seguir defendiendo”, sostuvo al insistir en que México no avalará salidas de fuerza ni bloqueos unilaterales contra Estados soberanos.
El conflicto se agravó luego de que el 16 de diciembre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un “bloqueo” a los petroleros que entran y salen de Venezuela, incluyendo la incautación de un buque cerca de sus costas, como parte de una operación de presión máxima sobre el gobierno de Nicolás Maduro. Un día después, el 17 de diciembre, Trump designó al Gobierno venezolano como “organización terrorista extranjera” y anunció el bloqueo total de todos los buques petroleros “sancionados” con destino a Venezuela o procedentes de ese país.
El 23 de diciembre, Venezuela denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU que el bloqueo militar y petrolero impuesto por Washington constituye un “crimen de agresión” destinado a imponer una colonia en el país caribeño. En esa sesión, el embajador venezolano Samuel Moncada calificó las acciones de Estados Unidos como “acto de piratería” y como una forma de extorsión que viola el derecho de Venezuela a comerciar legalmente con el mundo, así como la libertad de otros países para relacionarse con la nación sudamericana.
Análisis 4T
La postura de Sheinbaum se inscribe en la tradición diplomática mexicana, pero al mismo tiempo la reactualiza en clave de Cuarta Transformación: frente a un escenario de presiones unilaterales y bloqueos económicos, el Gobierno de México apuesta por el multilateralismo y la centralidad de la ONU como contrapeso a los poderes hegemónicos. Reivindicar la Constitución en materia de política exterior no es un gesto formal, sino una forma de afirmar que la soberanía no solo se defiende hacia adentro, sino también en la escena internacional, evitando que México se subordine a decisiones militares de otra potencia.
El cerco de Estados Unidos contra Venezuela, con bloqueos petroleros y designaciones de “terrorismo” usadas como herramienta geopolítica, tiene impactos profundos en la población venezolana y en la estabilidad regional, y reproduce la lógica de castigo colectivo que durante décadas caracterizó al viejo orden intervencionista. Frente a ello, la 4T plantea que los conflictos no deben resolverse por la vía de la fuerza ni de la asfixia económica, sino mediante el diálogo, el respeto al derecho internacional y la defensa de la autodeterminación, en línea con una visión latinoamericanista que apuesta por la integración y no por la sumisión.
En este contexto, exigir un papel más activo de la ONU también es un llamado a democratizar el sistema internacional, donde las grandes potencias han abusado históricamente de su capacidad militar para imponer bloqueos, sanciones y cambios de régimen. Para un proyecto como la Cuarta Transformación, que busca fortalecer al Estado frente a los poderes fácticos y defender los recursos de los pueblos, lo que está en juego en Venezuela no es solo la suerte de un gobierno, sino la posibilidad de que América Latina decida su propio destino sin tutelajes externos ni guerras encubiertas.
